Pan de muerto


El Pan de Muerto, es un pan tradicional de México que se elabora en algunas regiones todo el año y en otras, se reserva su elaboración exclusivamente para el Día de los Muertos. En México se le da muchísima importancia a esta fecha y una de las formas de homenajear a la persona desaparecida es ofreciéndole comida y sobre todo el Pan de Muerto.

INGREDIENTES
Espumado
30gramos de levadura fresca o 1 cucharada de levadura seca
2cucharadas de harina
1 cucharada de azúcar
½ taza de agua

Masa
600gramos de harina (5 tazas de harina)
1 cucharadita de sal.
7 yemas.
3 huevos.
1 taza de azúcar (200gramos)
100gramos de mantequilla (o margarina)
3 cucharadas soperas de agua de azahar
2 cucharadas de ralladura de piel de naranja
1 taza de agua tibia (se puede necesitar más o menos)


PREPARACION
Poner en una taza la levadura junto con las 2 cucharadas de harina y la cucharada de azúcar.
Agregar el agua tibia y mezclar.
Tapar y dejar hasta que leve y espume.

Masa. Poner en la mesada, las 5 tazas de harina cernida con la sal.
Formar un hueco en el centro y agregarle el azúcar, la mantequilla o margarina bien blanda, la ralladura de naranja y la levadura ya leudada.
Integrar estos ingredientes a la harina utilizando las manos.

Agregar de a poco el agua de azahar, los huevos y las yemas. Integrando cada ingrediente a la masa.
Terminar de formar la masa (que debe quedar blanda) agregándole agua de a poco.
Ir amasándola en forma lenta y continua, estirándola y retrocediéndola en forma constante.

A la vez se va girando para que el amasado quede parejo.
Una vez que se formó la masa de modo que no esté demasiado pegajosa, se toma entre las manos se levanta y se golpea contra la mesa varias veces seguida.
Cuando notamos que la masa está elástica y suave se forma un bollo y se coloca en un tazón cubriéndola con plástico o papel film.

Colocarla en un lugar cálido hasta que leve el doble de su tamaño inicial. Una vez levada se vuelca sobre la mesa y se amasa ligeramente para quitarle todo el aire que se formó y retorne a su tamaño inicial.

Se reserva un trozo de masa para formar las figuras que van sobre el pan.
El resto se coloca en el tazón. Con la masa reservada se le agrega una cucharada de harina y se amasa solo lo necesario para que absorba la harina.

Con parte de la masa se hace una bolita que se coloca en el centro del pan, pegándola con huevo.
Luego se hacen tiras simulando los huesos. Una vez hechas las tiras se presionan ligeramente con los dedos y se pegan a la bolita en forma cruzada.

Se deja descansar el pan hasta que leve casi el doble. También acostumbran a decorarlo pegándole trozos de masa con forma de lágrimas.
El tamaño de los panes que se forman es de acuerdo al tamaño deseado

Se cocina en un horno precalentado a 200º durante 10 o 12 minutos y luego se baja a 175º hasta terminar de cocinarlo y quede dorado.
Se pincela todo el pan con el huevo batido y se espolvorea con azúcar.