Pan matzá o pan ácimo del pueblo judío


Hay dos tipos de pan matzá. De los dos, el más común en Estados Unidos es askenazí.

Éste tiene el aspecto y textura similar a las galletas. En cambio los judíos sefaradíes elaboran un pan matzá más parecido al pan pita, en ambas preparaciones no utilizan levadura ni fermento alguno.

Para judíos y cristianos el pan ácimo, sin levadura o sin fermentar tiene un significado especial.
La tradición judeocristiana cuenta que el pueblo de Moisés salió huyendo intempestivamente de Egipto, sin mucho tiempo para terminar de preparar el pan, por lo que durante todo el viaje a Israel el pan que se consumió era pan ácimo o sin fermentar. Los judíos, cada año, elaboran el pan ácimo llamado Matzá para ser consumido cuando conmemoran la salida de Egipto, conocida como Pésaj.


El pan matza es harina de trigo amasada con agua propiamente dicha sin el agregado de ningún elemento fermentativo.

Cuando el pueblo judío tuvo que salir de Egipto huyendo, no hubo tiempo de terminar de preparar el pan como es debido.

Por lo tanto este modo de elaborar el pan sin levadura y sin fermentación fue una costante habitual entre ellos, ya que no disponían de tiempo para esperar.
Es su costumbre celebrar a lo largo del año, fiestas y conmemoraciones establecidas en la Biblia o implatadas por la tradición.
Cada celebración la realizan en familia y con alimentos determinados que recuerdan la fecha
Por ejemplo, cuando conmemoran la salida de Egipto la realizan con determinados alimentos que tiene relación con la fecha.
Comiendo el pan de matzá o pan ácimo conmemoran el Pésaj que se celebra con el ritual de Pascua, además de otros alimentos principalmente dulces, pero todos ellos sin nada de levadura.
Con esto quieren simbolizar y recordar la austeridad en que vivían, la pobreza que reinaba entre ellos, a la vez que recuerdan la liberación del pueblo judío esclavizado en Egipto.
Todos los platos que ese día lleva como ingrediente pan, se realiza con pan de Matzá o pan Ácimo.

INGREDIENTES
1/2kg de harina de trigo (500gramos)
½ cucharada de sal
1 taza de agua
3 cucharadas de aceite de oliva

PREPARACION
Volcar la harina junto con la sal sobre la mesada.
Formar un hoyo en el centro.

Agregarle el aceite y el agua de a poco mientras se va incorporando a la harina hasta formar una masa blanda.

Amasarla durante 10 o 12 minutos hasta que la masa no esté elástica y nada pegajosa.
Dejar en reposo cubierta con un paño durante 30 minutos.

Luego dividirla en porciones de aproximadamente 30gramos y estirarla con el palote o aplastarla con la mano.
Darle forma circular, cuadrada o triangular como más nos agrade.

Dejarla en reposo 10 minutos y pinchar la masa con un tenedor. Espolvorear la masa con apenas harina y pincelarlas con aceite de oliva.
Cocinarla en un horno moderado de 180º hasta que estén cocidos.
Quedan como galletas. Para mantenerlos tibios más tiempo se guardan en bolsas de nailon.
Se acompaña con cualquier comida salada.