Pan casero para celíacos


Para las personas celíacas es este riquísimo pan. Les pedimos que sigan la receta al pie de la letra y se encontrarán con la grata sorpresa de poder saborear un rico pan, esponjoso y liviano como ninguno.

Cantidad: 16 pancitos

INGREDIENTES
Levadura
36gramos de levadura fresca o 1 y ¼ cucharada de levadura seca
1 cucharada de azúcar
1/3 de taza de agua tibia


2OO gramos de almidón de maíz (fécula, espesante) apto para celíacos
1 cucharada coposa de leche en polvo (entera o descremada)
2 cucharadas coposas de harina de arroz
1 cucharada al ras de maltodextrina
1 cucharadita de goma guar
1 cucharada de sal
2/3 de agua tibia
2 cucharadas de aceite de oliva (u otro apto para celíacos)

La goma guar es un espesante que ayuda a ligar, a espesar y a estabilizar la masa.
La presentación es en polvo.
La maltodextrina ayuda a aumentar el volumen de la masa y le da un gusto dulzón debido a la presencia ligera de azúcares en su composición.
La presentación es en polvo.

PREPARACIÓN
Cernir el almidón de maíz, la leche en polvo, la harina de arroz, la goma guar, la maltodextrina y la sal.
Volcar todo en el vaso del procesador.

Disolver la levadura y el azúcar en un 1/3 taza de agua tibia.

Verterla en el vaso del procesador.
Agregarle el aceite y los 2/3 de agua tibia.
Procesar hasta formar la masa.

Es importante saber que las masas para celíacos no tienen la consistencia de las masas comunes a las que estamos habituados.
Estas masas tienen la consistencia de una crema bien espesa.
Esto es importante para que la receta quede bien.

Una vez formada la masa, untar con aceite, el molde o los moldes.
En este caso se usó moldes de muffins aceitados.
Se llenó hasta la mitad del molde y luego con el revés de una cuchara mojada se emparejó bien la superficie.

Se deja levar hasta que estén al borde del molde.
Se cocinan en un horno tranquilo de 160º hasta que terminó de levar y luego se sube a 180º hasta que se terminen de cocinar.
Aproximadamente puede llevar 25 o 30 minutos.
Recordar que estos panes no se doran como los otros, sino que quedan blancos.