Pan de tres harina, harina de trigo, harina de maíz y harina de garbanzo


Con esta mezcla de harinas (harina de trigo, harina de maíz y harina de garbanzo) hemos logrado esta masa de pan rica y apetitosa. Una vez más comprobamos que el pan es tan noble que admite casi cualquier combinación de harinas y que su masa una vez lograda puede ser saboreada y valorada en su justo valor por quién tiene el privilegio de probarlo.

Cantidad; 3 docenas de pancitos

INGREDIENTES
Espumado
60gramos de levadura fresca o 2 cucharadas de levadura seca
1 cucharada de azúcar
2 cucharadas de harina
½ taza de agua tibia


Masa
350gramos de harina de maíz
3 tazas de agua hirviendo
2 cucharadas de azúcar rubio
100gramos de harina de garbanzo
1kg de harina de trigo 000 (o la que se tenga)
1 taza de aceite (250cc)
1 y ½ cucharadas de sal
3 cucharadas de leche en polvo
Agua cantidad necesaria

PREPARACION
Espumado. Poner la levadura en un tazón.
Agregarle el azúcar y la harina.
Verter el agua tibia y mezclar.
Tapar el recipiente y dejar descansar hasta que la preparación esté levada y con espuma. Aproximadamente 10 minutos.

Masa. Poner en un recipiente grande, la harina de maíz, la sal, el azúcar rubio y el agua hirviendo. Mezclar bien estos ingredientes.

Agregarle la harina de garbanzo, la harina de trigo y la leche en polvo.
Revolver bien mientras se va agregando agua en cantidad suficiente como para formar groseramente una masa pegajosa.

Una vez que la masa se despega de los bordes, se vuelca sobre la mesada enharinada y se va amasando la masa en forma continua.
Para hacerlo nos podemos ayudar con un poco de harina cada vez que sea necesario (pero poca cantidad por vez para que la masa no se torne dura por un exceso de harina).

A medida que se amasa, ésta va cambiando de textura, tornándose elástica, lisa, suave y blanda. Dejando de ser pegajosa.
Una vez logrado este punto se coloca la masa en un recipiente amplio con suficiente espacio como para que la masa pueda duplicar su tamaño cómodamente.

Se cubre el recipiente con un paño o papel film o nailon.
Se deja en un lugar cálido, lejos de corrientes de aire hasta que termine el proceso de levado.

Una vez levada la masa, se vuelca sobre la mesada ligeramente aceitada o enharinada.
Se trabaja un poco hasta quitarle todo el aire acumulado (desgasificándola), volviendo a tomar su tamaño inicial.

Se divide la masa en porciones por ejemplo de 100gramos o del tamaño que más nos agrade.
Se toma cada porción y se va bollando apoyando la masa entre la mesa y el hueco que se forma con la mano.
Con la mano ligeramente apoyada sobre la masa se va haciendo girar en forma continua hasta formar una esfera bien lisa y redondeada.

Se van acomodando en una placa limpia.
Con ayuda de un cuchillo filoso (o una trincheta, o un cutter) se hacen cortes profundos a todo lo largo del pan. Cinco o seis cortes.

Se pintan con huevo batido y se espolvorean con harina de maíz.
Se cubren con un paño y se dejan levar en un lugar cálido.

Se precalienta el horno a 200º bien caliente.
Se llevan a cocinar los panes en la parte superior del horno, para que tomen buen color.

Puede llevar de 20 o 25 minutos su cocción, si bien depende de cada horno.
Una vez prontos se retiran y se dejan enfriar sobre una rejilla.
Si se quieren congelar se guardan en bolsas de alta densidad para freezer y una vez tibios se congelan.
Duran hasta 3 meses como recién hechos.