Pan de cremona hojaldrado


Es un pan muy sabroso que da un poco más de trabajo pero que bien vale la pena hacerlo. Llama la atención lo original de su forma como una herradura. Sus bordes se destacan con sus capas hojaldradas que se asemejan a un mullido colchón. Con solo verlo dan ganas de darle un pellizco para saborear su exquisita miga esponjosa, tierna y crujiente.

Cantidad: 5 panes

INGREDIENTES
50gramos de levadura fresca o 1 y ½ cucharada de levadura seca
1kg de harina 000 o la que se tenga disponible
1 cucharada de sal
1 cucharada de azúcar
50gramos de margarina (que tenga 0% de grasas trans para que no dañe la salud)
2 tazas de agua tibia


Empaste
100gramos de margarina punto pomada
1 taza de harina (120gramos)

PREPARACION
Poner en un recipiente la harina junto con la sal y el azúcar.

Agregar la margarina e integrarla a la harina con las manos.
Formar un hoyo en el centro y poner la levadura.
Verter un chorro de agua tibia y mezclar la levadura para que se disuelva.

Ir integrándola a la harina agregándole de a poco más agua hasta formar una masa que se desprenda del recipiente y que resulte blanda y pegajosa.

Espolvorear la mesa con harina y volcar la masa.
Comenzar a amasarla, siempre ayudándose con un poco de harina.
Se continúa el amasado hasta que la masa deja de estar pegajosa para estar elástica, lisa y dócilmente maleable.

Recordar que la masa logra esta textura con el amasado y ayudándose con poca cantidad de harina cada vez que lo necesite. Si le agregásemos mucha cantidad a la masa ésta al final del amasado quedaría dura.

Colocarla en un recipiente grande así la masa puede descansar y levar cómodamente hasta duplicar su tamaño. Se cubre con un paño o un nailon y se deja en un lugar cálido hasta que esté inflada como un globo.

Empaste. Mezclar la harina con la margarina hasta formar una pasta maleable.
Se divide el empaste en tres partes iguales.

Aparte se toma la masa levada y se trabaja un poco con las manos hasta desgasificarla.
Se estira con el palote formando un rectángulo de 1cm de espesor.

Se toma 1/3 del empaste y se distribuye por la superficie del rectángulo sin que llegue a los bordes. Se espolvorea con harina todo el empaste.
Se doblan los bordes hacia adentro y se hace el primer doblez del hojaldre.

Primer doblez. Se toma la parte inferior de la masa y se dobla hasta la mitad de la masa.
Lo mismo se hace con la parte superior de la masa.
Luego se monta la parte inferior doblada sobre la parte superior doblada.

Se lleva al refrigerador (si es verano) y se deja descansar 1 hora.
Se retira del refrigerador y se hace el segundo doblez.

Segundo doblez. Se vuelve a estirar un poco la masa colocando los dobleces frente a nosotros. Siempre en forma de rectángulo y se vuelve a repetir todo lo mismo que con el primer doblez y se distribuye el otro 1/3 de empaste.

Tercer doblez. Se repite lo mismo del primer y segundo doblez.

Se deja descansar la masa hasta que esté levada.
Se divide la masa en porciones, tantas como panes queramos hacer.

Se toma una porción de masa y se estira hasta lograr una tira de 50 cm de largo por 15 cm de ancho aproximadamente, y de 2 cm de espesor.

Se dobla a lo largo sobre sí misma.
Con un cuchillo afilado hacer cortes de 2cm de profundidad, cada 2 o 3cm todo a lo largo de la tira del lado de los bordes abiertos (queremos decir donde se ven los bordes de las dos masas unidas).

Se dobla la masa en forma de U o de herradura.
Se acomodan en una placa de horno, se cubre con un paño y se dejan levar.

Se cocinan en un horno precalentado fuerte a 220º durante 10 o 12 minutos para que las hojas del hojaldre se abran y se terminan de cocinar a 180º aproximadamente 20 minutos más.