Vigilantes rellenos de dulce de membrillo


Cantidad: 3 docenas

INGREDIENTES
Espumado
65gramos de levadura fresca o 2 cucharadas de levadura seca
1 cucharada de azúcar
2 cucharadas de harina
½ taza de agua tibia (125cc.)

Masa
5 tazas de harina (600gramos)
Pizca de sal
¼ taza de azúcar (50gramos)
60gramos de mantequilla (manteca vegetal)
2 huevos
Ralladura de la piel de un limón
1 taza de leche tibia para unir la masa (250cc.)
Aceite para freír


Relleno
Dulce de membrillo

Para espolvorear
Azúcar impalpable, (glas, pulverizada, lustre)

PREPARACION

Masa. Espumado. Poner la levadura en una taza grande e incorporarle el azúcar y la harina.
Agregarle el agua tibia y revolver hasta que esté todo disuelto.
Tapar el recipiente y dejar aproximadamente 10 minutos, o hasta que haya levado y formado espuma.

Masa. Poner en un recipiente grande, la manteca bien blanda el azúcar y la leche caliente.
Mezclar hasta que la manteca esté derretida e incorporar los huevos previamente mezclados y la ralladura de limón.

Agregar la harina cernida junto con la sal revolviendo hasta formar groseramente una masa que se desprenda del recipiente.
La textura de la masa en esos momentos debe ser blanda y pegajosa.
Si se necesitase más líquido para formarla se le agrega un poco más leche.

Amasado. Volcar sobre la mesa e ir trabajando la masa con las manos en forma continua, ayudándose con algo de harina hasta que quede con una textura blanda, elástica y no se pegue en las manos ni en la mesa de trabajo.

Levado de la masa. Colocarla en un recipiente ligeramente enharinado, cubrirla con papel film y con un paño y dejarla en un lugar templado para que descanse, se relaje y duplique su tamaño. El tiempo que puede llevar este proceso es relativo ya que está directamente ligado a la temperatura ambiente del lugar donde reposa. Un tiempo aproximado, puede ser 30 o 40 minutos.

Una vez levada, volcar la masa sobre la mesa enharinada y amasarla un poco hasta desgasificarla. Dividir la masa en porciones y estirar cada porción hasta que quede formada una tira rectangular de 10 de anchox12 de altura y el largo que nos dé al estirarla.
Con un cortante de masa cortar triángulos que tengan 10cm de ancho y 12 de altura. Colocar un trozo de dulce de membrillo y comenzar a enrollar de la base hasta la punta formando así una media luna. Con las puntas sin doblar.
Acomodarlas en una placa de horno limpia, cubrirlas con un paño y dejarlas descansar hasta que leven duplicando casi su tamaño.

Cocimiento. Una vez levados se pone en una cacerola chica de bordes altos abundante aceite a calentar. Se le agrega un trozo de cáscara de limón que ayuda a que el aceite no se queme.
Cuando empieza a hacer ruido el aceite con la cáscara quiere decir que está empezando a calentar. Es cuando se ponen de a uno los vigilantes del lado donde estuvieron apoyados (este lado no levó por lo tanto en contacto con el aceite levará quedando bien formados).

Es importante que el aceite esté caliente pero no demasiado y que se vayan girando y cocinando en forma lenta para que la cocción se haga pareja y no se arrebaten y queden crudos en el centro.
Una vez cocidos y bien dorados, se retiran y se apaga el fuego, mientras que con un colador chico se espolvorean con azúcar lustre (o común de acuerdo al gusto) y se dejan enfriar sobre papel absorbente.

Luego se prende el fuego y se continúa cocinando el resto y repitiendo el procedimiento anterior. Siempre cuidando que el aceite no se caliente demasiado.
Quedan muy livianos y no parecen fritos.