Panes caseros con harina de arvejas, harina de avena y sésamo


Son incontables las combinaciones que se pueden hacer con los panes caseros. Lo que nos permite descubrir ingredientes nuevos y sabores nuevos. En este caso integramos y combinamos harina de arvejas con harina de avena y semillas de girasol. Un nuevo sabor de pan casero que les ofrecemos.

INGREDIENTES
1kg de harina de trigo 000 o la que puedas conseguir
160gramos de harina de arvejas
160gramos de harina de avena
1 cucharada de azúcar
200gramos de semillas de sésamo
1 taza de aceite (250cc)
1 cucharada generosa de miel
1 cucharada de sal
70gramos de levadura fresca o 2 y ½ cucharadas de levadura en polvo o granulada
2 y ½ tazas de agua templada

PREPARACIÓN
Cernir la harina de trigo, la harina de arvejas, la harina de avena, el azúcar y la sal.
Colocar todo en un recipiente grande.


Aparte, Colocar la miel en una sartén antiadherente.
Llevar al fuego y apenas se licue la miel agregarle las semillas de sésamo
Ir mezclando continuamente hasta que estén bien caramelizadas.
Volcar enseguida sobre la mezcla de harinas.

Mezclarlas bien.

Hacer un hoyo en el centro y agregarle directamente la levadura.
Verterle un poco de agua templada y mezclar con la levadura para que se disuelva.

Continuar mezclando y agregándole el resto del agua hasta unir los ingredientes y forma groseramente una masa.
La masa en ese momento es totalmente irregular y pegajosa.

Es importante que la masa sea tierna por lo tanto si es necesario se le agrega un poco más de agua. Esto dependerá de la refinación de la harina.

Se vuelca sobre la mesa ligeramente enharinada y se va amasando continuamente siempre ayudándose con un poco de harina.
Rápidamente la masa va cambiando su textura trasformándose en lisa, elástica y casi nada pegajosa.

Se coloca en un recipiente que tenga la comodidad suficiente como para que la masa pueda levar y duplicar su tamaño cómodamente.
Se protege la masa cubriendo el recipiente con un paño o papel film para que la masa genere calor y leve.

Dejarla reposar en un lugar cálido y lejos de corrientes de aire hasta que duplique su tamaño.

Volcarla sobre la mesa ligeramente aceitada o enharinada.
Moverla un poco para retirarle todo el aire que acumuló y retorne a su tamaño inicial.

Dividir la masa en tantas porciones como panes queramos hacer.
Darle la forma deseada o bien bollando la masa dándole forma esférica o alargada.
Acomodarlos en placas limpias sin aceitar o enmantecar.

Pintar los panes y cubrirlos con semillas de sésamo

Otra opción en colocar parte de la masa en moldes alargados de Budín Inglés previamente aceitados.

Cubrir con un paño y dejar levar.

Precalentar el horno a temperatura caliente de 200º.
Una vez caliente el horno cocinar los panes chicos en la parte alta del horno.
Los panes que son moldeados se cocinan en la parte media del horno.

Si se quiere se pueden pintar con huevo batido para que queden más dorados.

Para congelarlos. Se guardan en bolsas de freezer de alta densidad y una vez tibios se congelan durante hasta 3 meses.